
Ahora voy a contarte 5 de las posibles causas del fiasco:

#1 No tienes el mismo tipo de cuerpo que la modelo
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Puedes pesar lo mismo que la chica de la publicidad, pero si tu cuerpo es diferente,la ropa no va a quedarte igual. Puedes tener senos más grandes, caderas más estrechas, o menos cintura, lo que hace que una misma prenda se vea totalmente diferente en ti.

#2 ¡Usan PhotoShop!
¿Sabías que absolutamente todas las fotos están retocadas? Nada es lo que parece en el mundo de la moda y la publicidad, hasta las modelos más lindas y delgadas necesitan ayuda, por lo que no puedes pensar nunca que esa ropa que tienen puesta te va a quedar igual.

#3 No es ropa para tu talla
Es simple, si no eres del talle de la modelo, puede que esa ropa no te quede como a ella. Hay ropa que a las flacas les sienta perfecta, pero si tienes unos kilos más que la chica de la foto, te va a quedar diferente. Esto no quiere decir que renuncies a esa prenda, solo que debes ser consciente de la diferencia de tallas.

#4 Las publicidades presentan una imagen idealizada del cuerpo humano
Los anunciantes utilizan imágenes y palabras para hacerte creer que si te pones esa ropa te verás mejor y serás más linda. ¡Mentira! Si bien es un recurso casi subliminal, que ni te das cuenta porque no es explícito, debes ser una compradora lo suficientemente inteligente como para separar el pelo exuberante, la silueta perfecta, la piel radiante y la cara de ángel de esa prenda que quieres tener.

#5 ¡Ese color no es para ti!
Algo que debes tener en cuenta a la hora de comprar tu ropa es el color de tu piel, tu cabello y hasta de tus ojos. Este simple factor puede hacer que a la chica de la foto la prenda le quede genial y a ti muy mal, pues no te luce y te hace ver apagada o, de lo contrario, un payaso.
Que la ropa no te quede como en las publicidades no tiene por qué importarte. Porque tú eres real, y las revistas no. Se valen del photoshop y de otros trucos de ventas para mostrar lo que se supone que es mejor. ¡Pero tú lo eres!
Fuente: www.imujer.com