Es el periodo en que aumentan los ojos rojos y también el temor de saludar. El beso social y el apretón de manos causaron en Santa Cruz una epidemia que hizo escasear los medicamentos

El oculista Carlos Alberto Chávez recuerda que hace unos cuatro o cinco años se expandió desde Brasil hasta Santa Cruz una epidemia de conjuntivitis que acabó con los antibióticos que había en las farmacias. “Iba de continente en continente”, comenta.
La inflamación de la conjuntiva, la membrana que recubre la esclerótica o el ‘blanco’ de los ojos y los párpados, se llama conjuntivitis.
Se contagia fácilmente. Basta un apretón de manos o un beso en el cachete para que la bacteria que la causa quede lista para llegar hasta los ojos.
Los pasamanos, las toallas compartidas, las almohadas, los agarradores en el micro, el teclado y el ratón de las computadoras, las manivelas de las puertas, son los lugares donde aguarda la bacteria.
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“Es el Staphilococcus aureus. Cuando hay mucha tierra, es esa la que ataca mayormente”, comenta el oftalmólogo Raúl Viveros, que atiende usualmente en Trinidad.
Hay tres tipos de conjuntivitis, recuerda Viveros. La conjuntivitis micótica es causada por un hongo y la viral, por un virus. En algunos casos pueden combinarse dos tipos, lo que obliga al médico a utilizar una terapia con dos medicamentos.
“La conjuntivitis viral es preocupante porque no es fácil de curar. Tarda más tiempo. El tratamiento es específico y se trata con antivirales.
A veces se los da por vía local en colirios y en pomadita. También se puede combinar con tabletas”, aclara Viveros.
El pronóstico es bueno y el diagnóstico se hace, dice Chávez, al ver la irritación, la secreción del ojo, la molestia ante la luz o fotofobia. También se puede hacer un frotis de la conjuntiva para ver qué tipo de bacteria está atacando. Con esa información, se receta el antibiótico adecuado.
Chávez suele recetar ciprofloxacina, tobramicina o gatifloxacina. “Son los tres antibióticos que más uso. Son de tercera generación”, explica.
Consulta frecuente
Según estiman los oftalmólogos, en esta época de vientos las consultas por conjuntivitis aumentan hasta un 15%. Si bien la bacteria puede atacar a niños, jóvenes y ancianos, la mayoría de los casos se ven en jóvenes, por la sencilla razón de que están más aglomerados en los colegios.
Por eso es recomendable aislar a quienes la padecen. Los niños que ya están infectados no deberían asistir a clases, recomiendan los médicos.
Las formas para evitar el contagio se resumen en una: higiene. Hay que lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de tocar a alguien o darle la mano.
Hay que evitar tocarse los ojos con las manos. Las fundas de las almohadas deben cambiarse con frecuencia y es mejor no compartir cosméticos, pañuelos ni toallas
Fuente: eldeber.com.bo