Hugo Morales, el hermano mayor de Evo, dio las pautas del encuentro. CLOVIS DE LA JAILLEPara Villa Tunari no es un día cualquiera. Salvo por la ausencia de Evo Morales, al pueblo más próspero del trópico de Cochabamba llegó toda la dirección orgánica del partido de Gobierno. Uno de los objetivos del congreso es ajustar el estatuto del MAS para combatir los males internos. O como cita Hugo Morales Ayma, hermano del presidente, para luchar contra el transfugio y la corrupción en su partido.El coliseo Evo Morales es la sede y a las 16:15, después de cantar el himno nacional, puño izquierdo arriba, suben a la testera los oradores, entre guirnaldas de coca y mixturas. Se alude a los militantes molestos, a los que se han ido y a los que han vuelto. Pero Morales es el más claro. “La gente de qué nos habla: del transfugio, del compañero que funciona con fuerza pero no tiene militancia, la corrupción que tenemos en el MAS y también que declaramos apoyo a la ‘repostulación’ del compañero Morales”, responde Hugo Morales, sobre los puntos que propondrá en el congreso.Presidente de la comisión política de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), el mayor de los Morales explica que a eso se debe su llegada a Chapare, pues ve que “mucha gente viene por inquietud, por ambición, por un interés, simplemente por una voluntad coyuntural, no viene por un principio ideológico”. De modo que pide ajustes al estatuto para frenar esas conductas dentro de la militancia.De falencias y del alejamiento de militantes también habla Juanita Ancieta, dirigente campesina de la organización Bartolina Sisa. Todos los delegados asistentes, una vez inscritos, se anotician del temario del congreso.Leonilda Zurita dice que revisarán el estatuto para corregir algunos vacíos. “Los militantes no son elegidos, se han ido a otra agrupación, pero ahora vuelven. Entonces, cómo los vamos a sancionar, los vamos a expulsar o solo corresponde la suspensión, como somos incluyentes”