¿Seguridad o terrorismo?
Para muchos ciudadanos esta nueva decisión es una amenaza a la confidencialidad de la información privada que contienen las aplicaciones de comunicación instaladas en teléfonos inteligentes, tabletas y ordenadores. Desde la justicia excusan esta intrusión en la vida privada de los ciudadanos marroquíes por la necesidad de mejorar la lucha contra el terrorismo y terminar con las acciones de los lobos solitarios que funcionan individualmente en internet captando adeptos al Estado Islámico.Desde principios de año Marruecos restringió las llamadas por distintas aplicaciones de VoIP. Primero a través de las redes móviles, y en el mes de febrero se bloquearon también en las redes fijas.Susana es portuguesa, lleva dos meses trabajando en Marruecos y cuando llegó al país ya sabía que las llamadas de WatsApp, Viber o Skype estaban bloqueadas porque sus amigos le habían prevenido. Venía preparada y como el teléfono es caro, se las ingenia para hablar gratis con su familia. «Me descargué un programa que cambia mi IP. Por lo tanto yo estoy en Marruecos y llamo a Portugal como si estuviera en un país diferente, por ejemplo como si viviera en Suiza», explicó a La SER.A principios de año la Agencia Nacional de Reglamentación de las Telecomunicaciones marroquí defendió en un comunicado que los servicios de telefonía por internet «no pueden ofrecerlos sino operadores que dispongan de licencias marroquíes de telecomunicación». A este organismo se le envío una petición con firmas de los ciudadanos, y se lanzó un campaña de boicot a las empresas de telefonía.El youtuber Amine Raghib, seguido por casi un millón de internautas, difundió una campaña de boicot a las tres compañías telefónicas marroquíes durante un fin de semana, pidiendo que los usuarios apagaran los móviles. En solo 24 horas lo habían visionado 100.000 personas.Marruecos ha perdido 320 millones dólares en lo que llevamos de año a causa del corte a las llamadas de voz por internet, según un estudio sobre el impacto económico del bloqueo de internet en varios países, que realizó el centro americano para la innovación tecnológica de la Institución Brookings.
Las llamadas VoIP, vulnerables al espionaje
Precisamente, un informe de Amnistía Internacional del 21 de octubre deja seriamente en entredicho las medidas de seguridad de algunas de las más conocidas aplicaciones de mensajería y redes sociales. El estudio asegura que la aplicación de llamadas VoIP Skype son vulnerables al ataque de los ciberdelincuentes o al espionaje por parte de las autoridades.La organización internacional ha elaborado un ranking en el que se evalúa once aplicaciones basándose en ciertos criterios, como el cifrado de la comunicación o la transparencia del servicio frente a una solicitud de acceso por parte de las autoridades. WhatsApp encabeza la lista como aplicación que más puntos ha obtenido en este análisis, seguido de cerca por Telegram.Por otro lado, Marruecos sigue invirtiendo en tecnología de espionaje. La Dirección General de la Vigilancia Territorial (DGST en sus siglas en francés) ha adquirido un programa que permite interceder las interacciones entre individuos. El sitio de investigación theintercept.com publicó el 22 de octubre un artículo que revela que la DGST) era un cliente de la empresa neozelandesa Endace especialista en el diseño de software espía.Fuente: Cadena SER
