La anorexia no es solo un trastorno psiquiátrico, sino también metabólico


La anorexia no es solo un trastorno psiquiátrico, sino también metabólicoUn estudio internacional constata una correlación genética de la enfermedad con rasgos metabólicos y abre la puerta a nuevas vías de tratamientoJESSICA MOUZO QUINTÁNS

La anorexia no es solo un trastorno psiquiátrico. Detrás de esta patología —la más letal dentro de los problemas de salud mental— hay también un origen metabólico. Así lo constata un estudio internacional donde se analizó el genoma de cerca de 17.000 pacientes con anorexia nerviosa y más de 55.500 personas sanas. Los investigadores identificaron ocho marcadores genéticos relacionados con la enfermedad y, al profundizar en el estudio de estas huellas moleculares de la dolencia, encontraron una asociación previsible con trastornos psiquiátricos, pero también un vínculo inesperado con elementos metabólicos, como los niveles de azúcar o las grasas. El hallazgo abre la puerta a nuevos enfoques terapéuticos para tratar la enfermedad, que ahora se aborda con tratamiento psicológico.

Este macroestudio pone el foco en el origen de una enfermedad que afecta al 1% de la población. Es, de hecho, uno de los trastornos de la conducta alimentaria más prevalente, que afectan a un total de 400.000 personas en España (de las que 300.000 son chicos y chicas de entre 12 y 24 años). Los resultados de la investigación, publicada en la revista Nature Genetics, constatan que también hay causas metabólicas, no solo psiquiátricas, detrás de este trastorno y, según los expertos, puede abrir nuevas vías terapéuticas a una enfermedad que a un 4,2% de los enfermos les acompaña toda la vida.



Los investigadores —184 especialistas de 154 centros internacionales integrados en el consorcio y grupo de trabajo internacional de trastornos de la alimentación (GWAS-AN, por sus siglas en inglés) y el consorcio de psiquiatría genética (GWAS-PGC)— desmenuzaron el genoma de pacientes sanos y con anorexia y encontraron ocho huellas genéticas vinculadas con la dolencia. El análisis de estos marcadores de la enfermedad arrojó una correlación esperada con trastornos psiquiátricos, como el trastorno obsesivo compulsivo o la depresión mayor. Pero también reflejó una asociación con la actividad física, la obesidad, y rasgos metabólicos, como la quema de grasas o la resistencia a la diabetes tipo II.

«Esto podría explicar el desajuste metabólico que sufren pacientes con anorexia nerviosa incluso después de una recuperación terapéutica. A partir de este descubrimiento, será necesario valorar la patología como un trastorno metabólico-psiquiátrico»; señala el doctor Fernando Fernández-Aranda, del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Bellvitge y participante en el estudio. Actualmente, el tratamiento contra la anorexia consiste, principalmente, en restaurar el estado nutricional de los pacientes y corregir conductas alimentarias inadecuadas. Pero todo ello siempre tiene que ir acompañado de una terapia psicológica con el paciente (para concienciar de la enfermedad, normalizar las ingestas, disminuir la ansiedad y mejorar la autoestima) y una intervención en el ámbito familiar. El tratamiento farmacológico no es la primera opción terapéutica, aunque se puede pautar para tratar síntomas que dificultan la recuperación (como antidepresivos o fármacos para evitar episodios de agresividad o compulsividad).Los investigadores apuntan que este cambio de paradigma puede alumbrar otras alternativas terapéuticas más eficaces contra la enfermedad. Hasta la fecha, uno de cada cuatro afectados muestra resistencia al tratamiento y evoluciona hacia la cronicidad, mientras que más de un 65% tiene tendencia a la recaída. La mortalidad está en el 5% de los enfermos de anorexia.

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LA ANOREXIA, EN CIFRAS

Pacientes. Afecta al 1% y es uno de los trastornos de conducta alimentaria (TCA) más prevalente. Los TCA afectan a 400.000 personas en España (el 95%, mujeres). De ellas, 300.000 son jóvenes de entre 12 y 24 años.Pronóstico. Uno de cada cuatro afectados muestra resistencia al tratamiento y evoluciona hacia la cronicidad, mientras que más de un 65% tiene tendencia a la recaída. El 70% termina curándose con un tratamiento especializado adecuado.Tratamiento. Terapia psicológica intensiva y, si lo precisa, farmacológica. La media de tiempo de terapia es de entre cuatro y cinco años.Mortalidad. Es el trastorno de salud mental más letal. Hasta 5% de los pacientes fallece.

Fuente: elpais.com