Resulta increíble, cómo los eternos analistas económicos que durante 14 años repetían que nuestra economía vivía en una gran crisis debido a la “pésima” política económica aplicada por el gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), crisis que según ellos era camuflada por la deuda externa y que el país estaba prácticamente hipotecado, recomendando que una de las mejores acciones debía ser la reducción de esos créditos; pero, cuando el gobierno reduce la deuda devolviendo al Fondo Monetario Internacional (FMI) USD 327 millones, se rasgan las vestiduras y manifiestan que es un gran error dicha medida, ¿quién los entiende?.
Tratan de convencernos que el FMI es prácticamente una entidad de beneficencia y que los recursos otorgados al régimen de Añez, no tenían condicionamiento de política económica, que la tasa de interés era una de las más baja, que estaba destinado al apoyo presupuestario para enfrentar la pandemia (esto no quiere decir que estaba destinado al área de salud), un poco más y nos dicen que el “buen corazón del FMI y el amor por Bolivia” era el único aliciente de esa entidad.
Comencemos indicando que todo crédito que adquiere el país, debe ser aprobado por la Asamblea Legislativa Plurinacional, para lo cual el Ejecutivo debe detallar las condiciones financieras (años de plazo, tasa de interés y otros), así como el destino, es ahí donde el entonces ministro de economía nunca especifico en que se gastaría, simplemente expresaba que era para el apoyo presupuestario a consecuencia de la pandemia, por tanto eso podía implicar la compra de medicinas o de gases lacrimógenos, otorgar bonos sociales a la población o bono a los ministros y así podríamos especular la “libre disposición” del crédito, era mejor detallar en que se utilizaría.
En abril de 2020, las Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) Transparencia Internacional, Human Rights y Global Witness, pidieron a la junta directiva del FMI que incluya “medidas de transparencia y anticorrupción” en estos créditos para garantizar que los mismos lleguen a los sectores más vulnerables, pedido que no fue considerado, pese a la denuncia de malos manejos por parte de algunos gobiernos, sobre todo latinoamericanos.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Debemos considerar que el FMI es una entidad financiera, que tiene objetivos e intereses tanto financieros como de política económica, son partidarios de una globalización de la economía a través de la aplicación de la política neoliberal, siendo el pilar fundamental la libre exportación y una política cambiaria para incentivar dichas exportaciones, así como la reducción del Gasto Estatal; el régimen de Añez, coincidentemente aprueba el Decreto Supremo N° 4139 que establece la liberación de las exportaciones, lo cual también generaría una devaluación de la moneda nacional y cierra dos ministerios, vale decir estaban acatando los lineamientos del FMI.
Un dicho popular manifiesta: nada en esta vida es gratis, mucho menos los créditos del FMI, si bien los intereses podrían ser bajos, las condiciones son mucho más dolorosas, no olvidemos a Brasil, Argentina y Ecuador entre otros países, como deterioraron sus economías por seguir los lineamientos del FMI.
