La Iglesia Católica rememora el lavado de pies y la ‘última cena del Señor’; Leigue llama a que prime la reconciliación y el servicio


El monseñor René Leigue afirmó que se espera de aquellos que tienen el poder de «hacer y deshacer» sirvan a las personas, tomando el ejemplo de Jesús

Fuente: El Deber

La Iglesia Católica recreó la noche de este jueves el lavado de pies y celebró la ‘última cena del Señor’ en las afueras de la catedral metropolitana, como parte de las actividades por Semana Santa.

Una gran cantidad de feligreses llegó hasta la plaza 24 de Septiembre donde estaban puestas las sillas e instaladas dos pantallas en los costados para que puedan presenciar la celebración religiosa.

Tanto el lavado de pies y como el recordatorio de la última cena que tuvo Jesucristo con sus discípulos, son una de las últimas actividades que realizó el Salvador antes que se dirijan al huerto de Getsemaní donde fue traicionado por Judas.



“Se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo (vasija de barro), y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido”, señala el evangelio de Juan 13:4-5.

“Vosotros me llamáis maestro y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros”, indica más adelante en los versículos 14-15.

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La liturgia prosiguió con cánticos y luego lectura en el libro de Éxodo, específicamente sobre el mandato que dio Jehová al pueblo judío para celebrar la Pascua, como recordatorio de la salida de los hebreros de manos de los egipcios.

Posteriormente, el monseñor René Leigue tomó la palabra y recordó las palabras de Jesucristo, respecto a que un amigo es aquel que da su vida por el prójimo, lo cual Jesús hizo realidad en la cruz.

Dijo que la acción de Jesús, de lavar los pies a sus discípulos, fue un gesto sencillo, aunque con mucha profundidad, pese a ser el Maestro e Hijo de Dios.

Manifestó que la sociedad está marcada por los cargos que posee el hombre, y en ese caso, llamó a la ciudadanía a no sentirse más que los demás, sino más bien a ponerse al servicio de los otros.

“Para el mundo es el poder, pero para Él es el servicio. Esperamos de aquellos que tienen el poder para hacer y deshacer muchas cosas vean primero a la persona que están atendiendo, o por la cual están (en el cargo) donde están. Queremos que nos escuchen, hagan algo por las personas sin mirar a quien”, expresó Leigue.

Conminó al respeto y a reconocer nuestros errores para que prime la reconciliación de unos con otros, a fin de empezar de nuevo.

Tras el mensaje se llevó a cabo el lavado de pies donde fueron seleccionados ancianos, mujeres, personas con capacidades diferentes y niños. La misa culminó con celebración de la última cena.

Para este viernes 7 de abril, a las 12:00, se llevará a cabo la predicación de las siete palabras a cargo de los vicarios episcopales.

A las 14:30 se realizará el Desclave de Jesús, a cargo de los apóstoles de la Capilla Natividad del Señor. A las 17:00 se conmemorará la Pasión de Cristo y a las 18:00 será la procesión del Santo Sepulcro.