En el cuarto fin de semana de cerco a La Paz, el transporte urbano es normal, hay poco alimento y falta oxigeno


Legisladores y dirigentes alteños denuncian que los grupos que bloquean son cocaleros que llegaron del Chapare, azuzan a la gente y no pertenecen a la urbe alteña.

Un punto de bloqueo en El Alto. / Foto: Prensa Alteña.
Un punto de bloqueo en El Alto. / Foto: Prensa Alteña.

eju.tv / Fuente: El Deber

La ciudad de La Paz vive un cuarto fin de semana cercada por bloqueos de las principales carreteras de acceso a la capital. La ciudadanía trata de volver a su rutina, el transporte público que hace cuatro días declaró paro indefinido, trabaja este sábado con normalidad, aunque con un parque automotor reducido por la falta de combustible.



La afectación principal es la falta de alimentos para la población en general, en especial, carnes de pollo y de res, derivados de los lácteos, verduras frescas y frutas y los escasos productos que aparecen en los mercados los ofrecen con precios que triplican su costo original. Ya se volvió una escena cotidiana ver las largas filas para comprar carne de pollo en los mercados y puntos de venta de la estatal Emapa.

El tema que más preocupa a gran parte de la ciudadanía es que por la falta de oxigeno en los hospitales, muchos tratamientos médicos se suspendieron, así como las cirugías y la distribución de tanques de oxígeno que hizo el Ministerio de Salud no es suficiente. Los médicos y enfermos que días atrás realizaron marchas con banderas blancas pidiendo tregua a los bloqueos, están en emergencia.

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En ese escenario, aún pesa en los paceños y paceñas la incertidumbre sobre el desenlace del conflicto que lidera la COB, los campesinos de la Federación Túpac Katari (Ponchos Rojos), organizaciones sociales como los cocaleros evistas y algunas juntas vecinales alteñas.

Este sector movilizado que lideró el cerco a la ciudad impidiendo el paso de alimentos, combustible, medicinas y oxígeno, ha rechazado incontables veces sentarse a dialogar con el Gobierno nacional bajo el argumento de que, si aceptan hablar con las autoridades, «inmediatamente serán desconocidos por sus bases».

A pesar de todo ese escenario de conflicto e incertidumbre, la tensión social ha reducido, las personas tratan de retomar sus actividades cotidianas acomodándose a las formas, pero es complicado, hasta los niños y adolescentes que están en edad escolar resienten tener que pasar clases de forma virtual.

«Quiero salir al recreo para jugar en el patio de mi colegio con mis amigos», dice la niña Andrea Quiroga, del Instituto Americano.

Los cambios también lo sienten los jóvenes y adultos que los viernes en la noche frecuentan algún bar o discoteca, centros de diversión que también se vieron afectados. Por ejemplo, la noche del viernes en una discoteca en pleno Prado de La Paz decenas de jóvenes se concentraron frente a un centro de diversión.

Adentro, la música estaba a todo volumen, pero el salón vacío, todos estaban afuera esperando la llegada del camión que distribuía las bebidas alcohólicas. Cuando llegó, los meseros salieron presurosos a meter las cajas de licores y recién, tras que el último garzón entró cargando las bebidas, todos los parroquianos ingresaron a «discotequear».

Sin combustible ni viajes

«¿Alguien sabe si hay algún modo de viajar a Oruro?, aunque sea con transbordos», es una de las preguntas recurrentes que circulan por las redes sociales en estos días y es que la ciudadanía que generalmente viaja al interior no puede hacerlo desde hace un mes porque las carreteras están intransitables con una alfombra de piedras, tierra y deshechos, o en el peor de los casos, destruidas por las zanjas que cavaron los bloqueadores destruyendo el asfalto.

Ya son 25 días continuos que la Terminal Interdepartamental de Buses de La Paz está cerrada, sin despachar viajeros ni despedirlos.

Las calles que circundan a los surtidores de combustible están con kilométricas y serpenteantes filas, no solo de vehículos de cuatro ruedas, sino también de motonetas de los que prestan el servicio de delivery.

Y otra vez las redes sociales son utilizadas para comercializar gasolina, incluso hay grupos en el Facebook que se llaman: ¿Y dónde hay gasolina?, sitios en los que las personas preguntan por ese u otro combustible «¿Alguien que tenga gasolina para vender?, necesito 20 litros por favor», y no falta alguien que asegura tener el combustible a la venta y siempre el negocio se soluciona por inbox o de forma presencial.

«No son alteños, llegaron del Chapare»

A pesar de que las marchas de protestas y bloqueos se han reducido, en la ciudad de El Alto, persisten algunos grupos pequeños que al saberse pocos, llenan de piedras los caminos, por ejemplo en el Peaje de la Ceja de El Alto, que a diario es ensuciada con escombros, piedras y ramas que arrancan de los árboles cercanos.

Las voces alteñas aseguran que esas personas no son de El Alto, sino son cocaleros del Trópico que llegaron con la marcha evista, precisamente a dirigir los bloqueos contra el Gobierno nacional.

«No somos alteños los que están bloqueando la ciudad de El Alto, no somos lo que están destruyendo el teleférico, alumbrados públicos, asfaltos o adoquinados, son los chapareños que llegaron a El Alto, como se ve en estas imágenes. En la ciudad de El Alto hay más de 200 chapareños que están ubicados. En el Distrito 8 hay 200 chapareños, en los distritos 12 y 14 otros 80, en el Multifuncional hay 20 chapareños y los otros 20 están yendo a reforzar otros puntos de bloqueo», aseguró el dirigente de a Central de Trabajadores de Bolivia, Toño Siñani.

La diputada alteña Claudia Bilbao, del PDC, también aseguró que los pocos puntos de bloqueo en El Alto son mantenidos por personas ajenas a ese municipio, que llegaron del trópico de Cochabamba y que son parte de los evistas.

«En Senkata hay gente del Chapare. Están instigando, están mintiendo y dando información falsa como las imágenes de Patacamaya con supuestos tanques. Todo eso es mentira, tenemos gente infiltrada en esos bloqueos», dijo la legisladora y aseguró que esos grupos radicales están acompañados por personas extranjeras de medios de comunicación que difunden información falsa.

Bilbao pidió al Ministerio de Gobierno y a la Fiscalía investigar estas irregularidades para procesar a los que instigan a la violencia y al enfrentamiento haciéndose pasar por ciudadanos alteños.