El defensor de la selección helvética debió superar un delicado problema de salud. Disputa su cuarta Copa del Mundo.

Fuente: https://tn.com.ar
El defensor suizo de madre chilena Ricardo Rodríguez tiene una asombrosa historia de superación. El marcador de punta que llegó a los cuartos de final del Mundial 2026 superó un momento de salud extremadamente delicado a pocos minutos de haber llegado al mundo: nació con 50% de probabilidades de sobrevivir.
Rodríguez, quien está disputando su cuarta Copa del Mundo nació en Zúrich el 25 de agosto de 1992. Es hijo de un inmigrante español, José Rodríguez, y de Marcela, una chilena que llegó a Suiza junto a su familia en busca de un futuro mejor.
Cuando la mujer transitaba su octavo mes de embarazo, los médicos detectaron que había serios problemas: el bebé tenía una hernia diafragmática congénita. Esa malformación provocó que el estómago, el hígado, el bazo y parte del intestino se desplazaran hacia el tórax. A raíz de esto, los pulmones no pudieron desarrollarse normalmente.
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Ricardo Rodríguez y la primera cirugía de su vida
Con este panorama, los profesionales ordenaron una cesárea y una delicada intervención quirúrgica de emergencia. A los padres de Ricardo les hablaron clarito: “el bebé tiene el 50% de probabilidades de sobrevivir”. Era tan grave el cuadro que convocaron a un sacerdote para que acompañara a la familia.
En esos momentos de angustia, el abuelo materno del futbolista, Nelson, tranquilizó a todos con su fe: “Mi nieto es fuerte y va a salir adelante”, aseguró convencido. Y no se equivocó.

La operación fue todo un éxito, pero en los primeros años de vida el pequeño Ricardo tuvo que realizarse estrictos controles médicos. Hasta que cumplió 3 años, sus padres debieron llevarlo al hospital cada 6 meses. Cualquier resfrío ponía en riesgo su vida, debido a la fragilidad de su aparato respiratorio.
Con el paso del tiempo su niñez se fue normalizando y enseguida se apasionó por el fútbol. Jugaba con sus amigos en los parques del barrio de Schwamendingen, uno de los más humildes de Zúrich, hasta que un captador de talentos lo descubrió y lo fichó en las inferiores del FC Zurich.
Ricardo Rodríguez fue campeón mundial sub 17 con Suiza
El zurdo de temperamento fuerte y una gran pegada se fue haciendo camino en las juveniles de su club y también se destacó con la selección sub 17 de su país, con la que salió campeona mundial en Nigeria, en un plantel que también tenía Granit Xhaka: se consagró invicto y con puntaje ideal -ganó los siete partidos-.
En simultáneo, poco antes de cumplir los 18 debutó en primera división y se consolidó como titular. Su meteórica carrera continuó con una convocatoria para la selección de Suiza en 2011. Desde que debutó con la camiseta helvética, jamás perdió la titularidad.

Su carrera continuó en el Wolfsburgo alemán, donde se consolidó entre los mejores laterales izquierdos de la exigente Bundesliga. Luego defendió las camisetas del Milan, PSV Eindhoven, Torino y Betis.
Ahora está sin club: terminó su contrato con el equipo español, del que se despidió a principios de julio con un posteo en sus redes sociales, y analiza ofertas para determinar dónde continuará jugando.
En su dura historia de vida hay otro mojón que resalta: en 2015 sufrió un golpe muy fuerte, porque a su madre le diagnosticaron cáncer y murió poco después, a los 47 años. En homenaje a ella se tatuó el número 68, año del nacimiento de Marcela. También lleva en su piel las iniciales de sus padres y una imagen de la Virgen María.

Para Ricardo, el de este sábado será su segundo choque mundialista contra Lionel Messi, ya que él y su compañero Xhaka jugaron el duelo de octavos de final en Brasil 2014. Aquella vez, en el Corinthians Arena de San Pablo, Argentina ganó 1-0 con un gol Ángel Di María, por asistencia de Leo, a dos minutos del final del suplementario.
