Hasta la fecha Diputados no comenzó a tratar el proyecto de ley de inversiones y el Gobierno no envió ninguna otra propuesta de normas fundamentales. En la ALP se perfilan para el nuevo mes cuatro interpelaciones más, dos para el ministro Oviedo.
Fuente: El Deber
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A esa agenda de interpelaciones se suman otras dos que Libre solicitó el 28 de agosto, una contra Oviedo y otra contra el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo. Los interpelantes piden explicaciones del caso de Fernando Cerimedo y su rol en Bolivia.
Mientras tanto, no arranca el tratamiento de los proyectos de leyes fundamentales que anunció el presidente Rodrigo Paz en mayo. El único proyecto que llegó fue el de la nueva Ley de Inversiones que fue devuelto al Ejecutivo por un error técnico, y recién el 27 de agosto fue remitido a la Comisión de Planificación de Diputados, con la corrección solicitada.
Suman las interpelaciones
Después de las tres recientes interpelaciones que hubo en agosto, la Asamblea Legislativa programó para los primeros 10 días de septiembre unas cuatro sesiones para interpelar a los ministros de Paz, dos de ellas a Marco Oviedo, responsable de Gobierno, según el diputado Alejandro Reyes (Unidad).
“Cómo es posible que a un ministro tan importante como es el ministro de Gobierno se lo tenga que interpelar una vez por semana”, observó Reyes y expuso un “calendario” de las próximas interpelaciones. “El 3 (de septiembre) se lo interpela al ministro Oviedo, luego el 9. Del 7 al 10, hay tres interpelaciones”, dijo.
El 9 de septiembre Oviedo será interpelado por “las actuaciones” de Cerimedo en Bolivia, a solicitud de las senadoras Judith García y Bertha Gutiérrez, ambas del PCD larista, según una nota que envió Edmand Lara al presidente del Senado, Diego Ávila, carta a la que accedió EL DEBER.
El 7 de septiembre interpelarán al ministro de Educación, Erick Sanjinés y el 10 al de Economía, Christian Morales, informó a este medio una fuente legislativa.
Libre suma otras dos interpelaciones contra Oviedo y Aramayo por el caso Cerimedo, pero si el 9 de septiembre interpelan al ministro de Gobierno por ese caso, el pedido de Libre ya no se tomaría en cuenta porque una autoridad no puede ser interpelada dos veces por el mismo caso.
La interpelación a un ministro es un mecanismo de control político y fiscalización que tiene el Legislativo a las tareas que cumple el Ejecutivo. Si las explicaciones no satisfacen el interpelado puede ser censurado y destituido de su cargo. Es el último recurso de la Asamblea, previo a eso están los pedidos de informes escritos orales que muchas veces se archivan por meses por lo cual los legisladores optan por la interpelación.
Las posturas
Si bien el Legislativo cumple su rol a través del mecanismo de interpelaciones, legisladores observaron en las mismas sesiones, actuaciones fuera del reglamento en especial de Edmand Lara, entre ellas interpelar a dos ministros sobre un mismo tema, como pasó en Hidrocarburos; extender por varias horas la sesión con voto nominal para todo, no coordinar tareas con la directiva, es decir, con los presidentes del Senado y Diputados, no acceder al pedido de los mismos interpelantes de postergar para otra fecha la interpelación por falta de información
La diputada Cecilia Requena (Unidad) afirmó que, las constantes sesiones para interpelar por largas horas retrasa el trabajo que los asambleístas deben cumplir en sus comisiones tratando proyectos de ley, pedidos de informes escritos, orales, o fiscalizando algún proyecto del Gobierno.
En cambio, el senador José Ormachea de Libre, afirma que interpelar “es totalmente necesario porque no están haciendo bien su trabajo y es nuestra facultad y nuestra obligación, y en todo caso el que no sobrevive es porque está haciendo mal su trabajo”.
El legislador anotó que hasta la fecha no existe ningún avance en el tratamiento de las leyes fundamentales porque el Gobierno no las presentó. “Sólo amenazan nomás con que van a pasar estas leyes, pero no hay absolutamente nada, se puede revisar en todas las comisiones, comités, brigadas, bancadas, en toda la estructura de la Asamblea Legislativa no hay nada”, dijo Ormachea.
ANÁLISIS
Carlos Börth, constitucionalista y exparlamentario: «Todos los actos en la Asamblea son políticos»
La interpelación es el máximo instrumento de fiscalización que tiene el Legislativo, es el más fuerte, porque puede concluir con la destitución del ministro que reciba la censura que sólo es posible con dos tercios de votos. Pero esto no implica una amenaza para los ministros salvo que no asistan a la sesión, que no justifiquen la política pública cuestionada o los actos irregulares por los que serían interpelados.
Todos los actos interpelatorios, de fiscalización, de legislación en el Legislativo, son actos políticos. Es el centro político del país. No hay nada en ese poder que no respire política y siempre va a ser así.
Durante los 20 años del régimen masista, quedó sin ejercicio la función fiscalizadora del Legislativo. Y lo que es aún peor, en el periodo de Arce Catacora, usaron la jurisdicción constitucional para determinar que el Legislativo no tiene atribuciones para convocar a los ministros en clara violación de la Constitución.
Desde marzo se fueron presentando solicitudes de interpelación y el Legislativo, no convocaba a sesiones, así que seguramente están despachando las interpelaciones pasadas
A esto hay que sumar que la situación del país es de fuertes cuestionamientos al Ejecutivo, la falta de adoptar políticas claras y, últimamente, lo del Decreto 5676 del diésel. Entonces, están generando otras interpelaciones.
