La Asociación de Trabajadores Balseros de Riberalta se declaró en estado de emergencia, debido a las acciones de los pueblos indígenas movilizados. “Hacemos un llamado a los compañeros operadores de base, queremos saber si ellos tienen alguna autorización para hacer estos retiros de las balsas”, sostuvo su representante, Víctor Huari.
Balsa que trabaja en la extracción del oro, en el río Madre de Dios. Foro ODPIB
Fuente: Visión 360
Por Germaine Barriga Velarde
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La Asociación de Trabajadores Balseros de Riberalta, Beni, rechaza el desalojo de balsas dedicadas a la explotación aurífera en el río Madre de Dios, medida asumida por los habitantes del Territorio Indígena Multiétnico II (TIM II), afectados por la contaminación de sus aguas con mercurio.
El presidente de la organización que agrupa a los balseros, Víctor Huari, en declaraciones a TVU Pando, protestó porque la medida asumida deja sin el sustento diario a las familias de sus colegas afiliados que trabajan en la extracción de oro en el río Madre de Dios.
Pidió que las autoridades bajen hasta el lugar donde se realizó el desalojo para que los balseros puedan trabajar, al igual que los habitantes del TIM II.
A inicios de semana, brigadas del Comité de Defensa de los Pueblos Indígenas y Campesinos de Pando procedieron a inspeccionar y desalojar las balsas dedicadas a la explotación de oro en las riberas del río Madre de Dios.
Las autoridades, acompañadas por los dirigentes de la Central Indígena de los Pueblos Originarios de la Amazonia de Pando (CIPOAP) y la Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia (CIRABO), recorrieron parte del río Madre de Dios.
En solo una hora de recorrido, informaron que se logró expulsar 96 balsas. Sin embargo, de acuerdo con el informe del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis), hay al menos 270 balsas y más de 500 dragas a lo largo del curso del río.
La medida fue asumida por los cinco pueblos originarios de la Amazonia de Pando: los Tacana, Ese Ejja, Cavineño, Machineri y Yaminahua, que decidieron tomar acciones para defender su territorio de las cooperativas auríferas que operan en la zona y conformaron comités de defensa para desalojar a los mineros de su territorio.
La organización se reunió con carácter de emergencia el 11 y 12 de septiembre y determinó dar plazo hasta el 30 de septiembre a las empresas mineras, legales o ilegales, y a las balsas mineras para retirar maquinaria, herramientas y equipos de las orillas del río Madre de Dios y del territorio indígena, informó SPC Canal 15.
El pasado miércoles, los balseros protagonizaron una marcha de protesta en la capital de ese departamento y anunciaron que quieren llegar a una solución con los habitantes indígenas; de lo contrario, advierten que realizarán nuevas protestas en defensa de su actividad laboral.
El representante de ese sector dijo que las organizaciones que realizan el desalojo de las balsas dieron un cuarto intermedio para verificar que las balsas estén varadas. Sin embargo, “han tomado otra decisión, ahora ya están prácticamente retirando a la fuerza (las balsas)”.
Advirtió que los operativos que realizan ponen en riesgo a los balseros, como sucedió en 2023, cuando intentaron saltar de las balsas ante el temor por la presencia de militares y otras autoridades que no tienen competencia para efectuar estas acciones.
“Nos sentimos atemorizados, efectivamente están creyendo que podemos llegar a una solución de conversar con ellos. Ha llegado una foto de una balsa, estilo calanchera, que han quemado y eso es lo que preocupa en este momento”, manifestó.
Huari sostuvo que se encuentran en estado de emergencia debido a las acciones de los pueblos indígenas movilizados. “Hacemos un llamado a los compañeros operadores de base, queremos saber si ellos tienen alguna autorización para hacer estos retiros de las balsas”, manifestó.
Otro representante del sector, no identificado, también se pronunció a través de JC Noticias Riberalta y demandó que los indígenas los escuchen. “Si bien las autoridades van a venir, van a bajar desde el Alto Mando (militar) para ver este tema ya que el sentir de la gente se empezó a mostrarse, hasta el momento, más de 2.000 personas que están sin trabajo, sin contar con los demás que se van a seguir sumando”, advirtió.
Expresó su sorpresa por el conflicto entre los balseros y los pueblos indígenas de esa región, porque este trabajo “lo hemos hecho nosotros más de 20 años, sin contar con que los demás han trabajado más de 50 años, ellos se basan en el tema del mercurio, sin embargo, nosotros hacemos conocer de que tenemos muchos afiliados, trabajadores de las comunidades indígenas y campesinas que trabajan con nosotros a las que también le van a quitar las fuentes de trabajo y es increíble que ellos no quieran solucionar esto”, argumentó.
El dirigente anunció que tienen información sobre la llegada del ministro de Minería, Marco Antonio Calderón; del ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, y de representantes del Viceministerio de Tierra, Territorio y Medioambiente para solucionar de una vez este problema.
“La verdad es que Riberalta se va a sentir muy agraviada por el tema de la economía, (…) porque a pesar de que siempre están satanizando, la minería ha sido un pilar fundamental además de la almendra que hay en la Amazonia”, explicó.
Dijo que los balseros participaron en reuniones con los zafreros porque este problema involucra tanto a la minería como al sector de los castañeros, ya que el minero deja de estar en la balsa y se va a “zafrear”; el zafrero deja de zafrear la almendra y se va a la balsa.
Por todas esas razones, dijo que se espera una solución: “no queremos que esto pase a mayor, porque en realidad va a haber muchos afectados en su economía”.
