El memorándum de entendimiento no implica compromisos financieros ni ataduras políticas, afirmó el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, quien convocó al sector privado a presentar propuestas para impulsar el desarrollo del país.
Por eju.tv / La Paz / Video: DTV
El Gobierno nacional y la cúpula empresarial del país firmaron este miércoles un memorándum de entendimiento para establecer un canal permanente de cooperación técnica, diálogo y trabajo conjunto, con el objetivo de abordar de manera urgente temas como el marco normativo para las inversiones en sectores estratégicos, entre ellos, la minería.
El documento fue suscrito por el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo; el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Giovanni Ortuño; y los titulares de la Cámara Nacional de Comercio y de la Cámara Nacional de Industrias.
El acuerdo permitirá establecer un mecanismo permanente de coordinación para resolver asuntos que, según Aramayo, ya no pueden postergarse y requieren el trabajo conjunto del Gobierno y el sector empresarial.
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“Establecerá un canal permanente de cooperación técnica, de diálogo sincero y de trabajo para poder resolver de manera urgente temas que ya no pueden postergar más en su tratamiento los bolivianos y las bolivianas y que necesitan de sus empresarios y gobierno para que nos pongamos a la altura de las circunstancias y asumamos los desafíos que tenemos como país”, explicó durante el acto desarrollado en la Casa Grande del Pueblo.
Aramayo cuestionó que, durante más de 20 años, los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) mantuvieran, según dijo, una “mente obtusa” al considerar que el Estado podía avanzar sin la participación del sector privado.
A su juicio, las discusiones sobre si debe existir más o menos Estado y más o menos mercado distanciaron a dos sectores que necesitan trabajar de manera conjunta en beneficio de la población.
En ese contexto, destacó la política del presidente Rodrigo Paz de transformar el denominado “Estado tranca” en un Estado facilitador, tanto para la ciudadanía como para los empresarios.
Precisamente, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Gobierno trabaja en mecanismos destinados a agilizar procedimientos y trámites, además de aprovechar las herramientas digitales para simplificar la relación entre el Estado y los sectores productivos.
Aramayo explicó que uno de los principios de esta transformación es consolidar un sistema basado en un “reporte único, una sola vez, un solo canal, un solo formato”.
“El Estado tiene que ser un facilitador, tiene que ser un viabilizador. No puede ser quien tranque y quien impida que nuestro sector empresarial, nuestra dinámica económica, esté condicionada a la discrecionalidad de una burocracia que lo único que quiere es enriquecerse a costa de la corrupción”, manifestó.
El ministro también aclaró que la firma del memorándum de entendimiento no implica compromisos financieros ni ataduras políticas. Aseguró que el Ejecutivo busca una relación con el empresariado basada en propuestas, criterios técnicos y diálogo.
“El Gobierno quiere un sector empresarial que sea propositivo, que sea asertivo, que nos muestre los caminos”, sostuvo.
En esa línea, invitó a los empresarios a presentar alternativas a las iniciativas normativas impulsadas por el Ejecutivo, incluida la propuesta de una ley de inversiones, con el propósito de construir consensos y generar certidumbre para el desarrollo económico.
“Si nosotros ponemos una propuesta de ley como la de inversiones, sí, ponga otra propuesta sobre la mesa, que podamos en el diálogo, en la construcción conjunta, madura, en el diálogo transparente, construir mejores caminos y de certidumbre para el país”, señaló.
Aramayo remarcó que el Gobierno espera que el sector privado participe de buena fe, con rigor técnico y responsabilidad en la elaboración de nuevas políticas y normativas.
A la par, el ministro desafió al empresariado a contribuir al diseño de nuevas normas que permitan impulsar sectores estratégicos como la minería y aprovechar el potencial de los recursos naturales de Bolivia.
Para ilustrar las diferencias en el desempeño exportador del sector minero, mencionó que Chile registra exportaciones mineras cercanas a los $us 61.000 millones y Perú alcanza aproximadamente los $us 63.000 millones, mientras que Bolivia suma $us 6.300 millones.
“No puede ser que el país que tiene más riqueza, respetando naturalmente el medio ambiente, no esté usufructuando de este camino que la geopolítica de la mano de la geoeconomía, la diversificación energética, las innovaciones tecnológicas le brinda a un país como Bolivia para ser parte de esta nueva reconfiguración de la economía global”, cuestionó.
Aramayo sostuvo que las acciones acordadas entre el Gobierno y los empresarios deben orientarse a generar riqueza, promover la prosperidad y mejorar las condiciones de vida de la población, en lugar de limitarse a distribuir recursos en un contexto de pobreza.
