
El exministro Álvaro Ríos. Foto: DTV
El experto en carburantes y exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos advirtió que elevar la proporción de etanol en la gasolina por encima del 10% o 12% podría afectar a una parte del parque automotor boliviano, debido a las recomendaciones de los fabricantes para los vehículos que circulan en el país.
La advertencia surge después de que el Gobierno y el sector agropecuario acordaran incrementar progresivamente la proporción de etanol en la gasolina, con una primera subida al 15% desde el 1 de noviembre y una meta del 18% hasta abril de 2027.
Ríos consideró positivo impulsar la producción nacional de etanol por su aporte al empleo y a la reducción de la salida de divisas destinadas a importar gasolina. Sin embargo, pidió que el Gobierno priorice la compatibilidad del combustible con los vehículos que utilizan las familias y los transportistas bolivianos.
“El etanol es un aditivo a la gasolina, se lo usa en muchos países en diferentes proporciones de mezcla. Eso es positivo para el país porque fomentamos un producto que se hace en Bolivia, el empleo, se evita un poco la fuga de divisas”, afirmó a Cadena A.
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No obstante, el especialista sostuvo que las especificaciones técnicas de los vehículos deben orientar cualquier incremento en la mezcla. Según explicó, revisó catálogos de una amplia variedad de modelos que los bolivianos adquirieron durante los últimos 20 años, tanto para uso privado como para el transporte público.
“Lo que puedo constatar de esos catálogos es que las recomendaciones del uso de etanol en casi todos los vehículos que circulan en Bolivia es que la mezcla no debe exceder el 10 o 12%, algunos llegan al 15%”, señaló.
Vehículos
Ríos explicó que países como Brasil utilizan proporciones más elevadas de etanol porque cuentan con vehículos diseñados o adaptados para trabajar con ese combustible. En cambio, advirtió que los automotores que no tienen esa preparación podrían sufrir daños en determinados componentes.
“Cuando el vehículo no está preparado para el etanol, seca las mangueras, seca las empaquetaduras porque tiene otro tipo de combustión y los vehículos bolivianos no están preparados para una mezcla arriba del 10 o 12%”, sostuvo.
Por ello, pidió evaluar los efectos de la medida antes de ampliar los porcentajes de mezcla y evitar que el objetivo de reducir las importaciones de gasolina termine generando costos adicionales para los propietarios de vehículos.
“Entonces hay que tener cuidado, el Gobierno en aras de querer importar menos gasolina o de usar un producto nacional, pero cuidado estemos dañando los vehículos de la población”, manifestó.
Etanol
Por su parte, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, defendió el incremento de la mezcla y afirmó que un estudio científico presentado por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) concluye que el uso de etanol no produce daños.
“Un estudio científico presentado por la UMSA dice que no produce daño”, señaló el ministro, quien también desafió a quienes cuestionan la medida a presentar evidencia científica que respalde sus observaciones.
“Si hay alguien que demuestre lo contrario, no vamos a sacar la muestra, que demuestren científicamente”, afirmó.
El incremento progresivo de la proporción de etanol busca ampliar el uso de un insumo producido en el país y reducir la dependencia de la gasolina importada. Sin embargo, las posiciones de Ríos y del Gobierno ponen en el centro del debate la compatibilidad de las mezclas con los vehículos que circulan en Bolivia y la necesidad de respaldar las decisiones con información técnica.
