El presidente de Chile, Sebastián Piñera, firmó hoy la Ley de Aseguramiento de la Calidad de la Educación, al tiempo que instó a los estudiantes a retomar el diálogo.
La legislación, que a juicio del gobernante "interpreta las necesidades de la inmensa mayoría" de la sociedad del país andino, fue promulgada nueve semanas después del inicio de las protestas.
La nueva ley, que se elaboró durante los gobiernos anteriores, incluye la creación de la Agencia de Calidad de Educación, que determinará "parámetros objetivos de evaluación" de los establecimientos educacionales mediante sucesivos exámenes y fijará "estándares mínimos de calidad y aprendizaje", explicó el propio gobernante al firmar la iniciativa en el palacio de La Moneda.
Subrayó que el compromiso de su gobierno “es que 40 por ciento de los niños y jóvenes más vulnerables que tengan mérito puedan acceder a becas y, por tanto, tendrán acceso a la educación superior independientemente de la situación socioeconómica.
"Si le damos educación gratuita al 10 por ciento más favorecido de nuestra sociedad, lo que estaríamos haciendo es que el total de la sociedad, incluyendo a los más pobres, con sus impuestos estaría financiando la educación de los más afortunados", precisó.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El mandatario, quien afirmó que el mensaje de los estudiantes "no sólo ha sido escuchado sino que es total y absolutamente compartido por el gobierno", anunció también el próximo envío al Congreso de dos proyectos de ley sobre educación: uno para la reprogramación de la deuda de 110 mil estudiantes morosos de los créditos que recibieron para pagar sus aranceles, y otro para rebajar los intereses de un crédito en bancos privados al que acceden los estudiantes para financiar sus estudios. Esos créditos, avalados por el Estado, cobran un interés promedio de 5.3 por ciento.
Piñera entregó hoy un balance de las nueve semanas de protestas, con 260 policías y 36 civiles heridos, además de 66 millones de horas de clases perdidas.
Los estudiantes chilenos recibieron el apoyo de los universitarios cubanos en su demanda de una mayor participación del Estado en el proceso educativo.
La Jornada – México D.F.