El ministro de Defensa sostuvo que la suspensión de los bloqueos no obedeció a un gesto de generosidad, sino al cansancio de la población frente a las afectaciones provocadas por semanas de interrupciones en las carreteras y restricciones al abastecimiento.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, afirmó que el repliegue de los bloqueos registrado en los últimos días responde al rechazo de la población a las medidas de presión que durante varias semanas afectaron la transitabilidad, el abastecimiento y el desarrollo de actividades económicas en distintas regiones del país.
La autoridad sostuvo que la decisión de suspender las medidas no fue resultado de una concesión política, sino de la presión social generada por los efectos acumulados del conflicto.
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“Evo Morales no declaró cuarto intermedio por generosidad. Lo hizo porque el pueblo boliviano le dijo basta al bloqueo, basta a la presión y basta al sufrimiento de las familias”, afirmó.
Justiniano señaló que el objetivo de las acciones impulsadas por el Gobierno fue garantizar el acceso de la población a bienes y servicios esenciales y recuperar la normalidad en las principales rutas del país.
Según la autoridad, durante las semanas de conflicto se registraron afectaciones al transporte de alimentos, medicamentos y combustibles, además de dificultades para el desplazamiento de trabajadores, productores y personas que requerían atención médica.
“No se derrotó a un pueblo ni a una protesta. Se frenó un método de presión que estaba castigando a millones de bolivianos”, sostuvo.
El ministro también destacó la decisión del presidente Rodrigo Paz de aplicar medidas destinadas a restablecer la circulación y el abastecimiento en el país.
“El presidente Rodrigo Paz asumió una responsabilidad difícil, pero necesaria, dentro de la Constitución y la democracia: cuidar a las familias bolivianas, garantizar alimentos, medicamentos, combustibles, libre tránsito y devolverle normalidad al país”, afirmó.
Justiniano consideró que la recuperación progresiva de la transitabilidad constituye una respuesta a las demandas de amplios sectores de la población que buscaban retomar sus actividades cotidianas.
“Es la victoria de la gente. De quienes resistieron en paz. De quienes querían trabajar. De quienes necesitaban circular”, señaló.
Si bien la mayoría de las carreteras está expedita, en algunos sectores continúan las tareas de limpieza, para la completa normalización del abastecimiento y restablecimiento de la circulación en distintas regiones del país tras varias semanas de bloqueos.

