El titular de la petrolera pública aseguró que las filas por combustible disminuirán de manera considerable en unos cuatros días.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aseguró este viernes que la deuda de 500 millones de dólares que tiene con las empresas proveedoras de combustible «es una deuda flotante» habitual en el sector y que mantiene sus pagos de facturas al día.
«El problema no son las deudas, esa (la de 500 millones) es una deuda normal que siempre se ha ido teniendo, es una deuda flotante que tiene que ver con el plazo de pago que tenemos con los proveedores de 120 días, YPFB ha ido cumpliendo cada semana con las facturas que se van venciendo en este plazo de pago, no es una falta de pago lo que tenemos», explicó el presidente de YPFB Sebastián Daroca.
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El ministro de Hidrocarburos confirmó esta semana que la petrolera estatal tiene una deuda de 500 millones de dólares con las empresas proveedoras de gasolina y diésel. Indicó que ese monto fue heredado del gobierno del MAS y que la administración de Rodrigo Paz cumple con esas obligaciones para mantener la provisión continua de carburantes.
Logística de provisión
Después del levantamiento de las medidas de presión que persistieron por 50 días en casi todo el país, se formaron largas filas en las estaciones de servicio. El titular de YPFB señaló que los volúmenes de diésel y gasolina están garantizados y que ahora corresponde reactivar la logística de distribución.
En el tema del diésel, Daroca detalló que ingresarán «volúmenes significativos» que ya están en Arica, se descargarán en La Paz y continuarán viaje a Santa Cruz. Sobre la gasolina apuntó que se debe mover el producto que YPFB tiene en Campana y Paraguay.
El presidente de la petrolera del Estado agregó que los controles de calidad se hacen con los certificados de origen, pero el procedimiento se complementa con las pruebas al producto una vez que ingresa al país, un protocolo de seguridad que demora las entregas.
