Incomunicación y organización ciudadana marcaron las primeras horas tras los terremotos en Venezuela


La periodista venezolana Valentina Gil relató que el colapso de las telecomunicaciones y la insuficiente capacidad de respuesta obligaron a los propios ciudadanos a organizarse para auxiliar a los afectados por los dos terremotos que sacudieron el país.

eju.tv / Video: LHP

Las primeras horas posteriores a los dos terremotos que golpearon Venezuela estuvieron marcadas por la incomunicación, la incertidumbre y la organización espontánea de la ciudadanía ante la magnitud de la emergencia, según relató la periodista venezolana Valentina Gil, quien vivió el sismo en Caracas, la capital del país sudamericano.



Durante una entrevista con La Hora Pico de eju.tv, la comunicadora explicó que inmediatamente después de los movimientos telúricos las redes de comunicación colapsaron, dificultando que miles de personas pudieran conocer la situación de sus familiares.

“Las telecomunicaciones eran muy malas. Justamente después del terremoto las líneas se cayeron, no había manera de mandar WhatsApp, de hacer llamadas, de pasar mensajes. Estaba muerto todo”, relató.

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La comunicadora resaltó que la actividad sísmica en Venezuela es permanente y que la población de algunas regiones suele sentir este tipo de temblores, ‘por lo menos un poquito menos intensos’; pero, reconoció que la intensidad de 7.2 en la escala de Richter en el primero y 7.en el segundo 5 fue bastante fuerte.

“O sea, Venezuela sí es un país sísmico. No a niveles como, por ejemplo, Chile. Pero sí pasa una falla importante. Ahora, Caracas como tal, yo no lo describiría como una zona sísmica. Como les digo, cuando tiembla acá es porque, por ejemplo, tembló al oriente del país. Y nosotros estamos sintiendo la consecuencia. O, por ejemplo, cuando tiembla en Bogotá, aquí en Caracas sentimos el bamboleo y poco más”, explicó.

Gil señaló que, mientras en Caracas la respuesta de los organismos de emergencia comenzó relativamente rápido, en otras zonas gravemente afectadas fueron los propios vecinos quienes iniciaron las labores de auxilio.

La periodista venezolana Valentina Gil. Foto: captura de pantalla

“En La Guaira, al menos las primeras horas, no había brigadistas disponibles, no había bomberos; era la gente misma tratando de resolver en la medida de lo posible”, afirmó.

La periodista indicó que los voluntarios que trabajaban en los edificios colapsados solicitaban equipos básicos de protección, agua y alimentos para continuar con las tareas de rescate.

“Los voluntarios estaban diciendo: necesitamos lentes de seguridad, guantes antideslizantes, tapabocas, agua y alimentos no perecederos”, recordó.

También explicó que muchas familias decidieron refugiarse en parques, plazas y espacios abiertos ante el temor de nuevas réplicas, aunque en la mayoría de los casos esa decisión surgió por iniciativa de la propia población y no por una instrucción oficial. “Ha sido más una organización de la gente que una directiva de arriba”, sostuvo.

Según Gil, las continuas réplicas mantienen un clima de incertidumbre entre los habitantes de Caracas y otras ciudades afectadas, mientras continúan las labores de búsqueda y evaluación de daños.

La cifra de muertos por los dos potentes terremotos que golpearon el miércoles a Venezuela trepó a 589 muertos, informó el viernes la presidenta Delcy Rodríguez. Asimismo, sube a 2.980 la cifra de heridos por terremotos en Venezuela. Esta es la cifra reportada por las autoridades de Venezuela tras los dos terremotos, de magnitud 7.2 y 7.5, que afectaron principalmente a Caracas y al estado cercano de La Guaira.