El presidente Rodrigo Paz sostuvo que la aprobación de la ley por parte del Senado marca el inicio de la aplicación de la política estructural, al transferir al Gobierno nacional obligaciones que durante más de dos décadas fueron financiadas por las gobernaciones con recursos del IDH.
El presidente Rodrigo Paz con la misión de la OEA. Foto: RRSSEl Gobierno aseguró este jueves que la política del 50/50 comenzó a materializarse con la aprobación, en el Senado, de la ley que dispone que el nivel central asuma el financiamiento de los prediarios en los centros penitenciarios y del bono de vacunación, obligaciones que hasta ahora eran cubiertas por las gobernaciones con recursos provenientes del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH).
A través de una publicación en su cuenta oficial de X, el presidente Rodrigo Paz afirmó que la decisión representa el primer paso de una reforma orientada a redefinir las responsabilidades entre el Gobierno central y las entidades territoriales autónomas, con el objetivo de liberar recursos departamentales para inversión.
«El Senado aprobó que el Gobierno central asuma, de aquí en adelante, el pago de los prediarios en cárceles y el bono de vacunación, que por más de 20 años financiaron las gobernaciones con sus recursos del IDH. Esto es 50/50 en acción», escribió el mandatario.
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El jefe de Estado sostuvo que la medida no responde a una redistribución de recursos entre niveles de gobierno, sino a un cambio en la estructura de competencias del Estado.
«Redefinimos responsabilidades entre el nivel central y las autonomías, para que cada región libere recursos y los invierta en su propio desarrollo. No es repartir plata. Es transformar cómo funciona el Estado», añadió.
La aprobación de esta disposición se produjo en el marco del tratamiento del Presupuesto General del Estado (PGE) Reformulado 2026 y de una norma complementaria que transfiere al Tesoro General de la Nación (TGN) obligaciones que, según el Ejecutivo, correspondían al nivel central, pero que durante años fueron financiadas por las gobernaciones, afectando su capacidad financiera.
“A través del modelo 50/50, estamos sentando las bases para empoderar a nuestras gobernaciones y alcaldías, asegurando que las decisiones clave en educación, salud y desarrollo se tomen directamente desde las regiones y para las regiones”, añadió Paz.
En las últimas semanas, el presidente había insistido en que la propuesta del 50/50 no consiste únicamente en redistribuir ingresos fiscales, sino en redefinir las atribuciones y responsabilidades de cada nivel de gobierno para hacer más eficiente la administración pública. En ese marco, rechazó que la iniciativa se reduzca a una discusión sobre recursos económicos y sostuvo que implica una reestructuración del Estado.
“Este es el año de ordenar la casa, estabilizar nuestra economía con respaldo nacional e internacional para construir un Estado transparente que trabaje verdaderamente al servicio de las y los bolivianos”, puntualizó el primer mandatario en su publicación en la red social X.
Como parte de ese proceso, el mandatario convocó a los gobernadores del país a una reunión en Sucre el próximo 5 de agosto para continuar el debate sobre la implementación gradual del 50/50 y avanzar en otras reformas vinculadas a la descentralización administrativa y fiscal.
