La apuesta de Tiger Woods para 2015: un entrenador poco convencional, tímido y de perfil bajo


Con su nuevo asistente, quiere recuperar la naturalidad y potencia de su época de junior; la meta es ganar un Major después de seis años, en un tour que hoy lidera Rory McIlroy.

pga-tour-1988481w620Tiger Woods despierta la interminable nostalgia de aquellos viejos buenos tiempos. Es difícil entregarse a la idea de que se estancará para siempre en 14 Majors, a cuatro del récord de Jack Nicklaus. Una enorme legión de amantes del golf todavía cree que algún día se reencarnará en ese héroe que arrasaba con todo y se abrazaba a la gloria en los grandes torneos. Sin embargo, el tiempo pasa: el astro cumplirá mañana 39 años y ya está a un paso de ese quiebre para cualquier golfista: los 40, una edad que empieza a señalar el ocaso deportivo.Pero Tiger no se resigna, como no se resignó Roger Federer cuando la mayoría lo daba por acabado. El californiano pergeñó un plan para que el US Open 2008 no quede como su último registro de victorias en Grand Slams. Decidido a no ser un jugador más en el reino de Rory McIlroy , encara 2015 con la tranquilidad, primero, de que se restableció físicamente. Allí radica la base de su relanzamiento: «Estoy entusiasmado por sentirme sano otra vez. En 2014 luché contra mi espalda y esos dolores se trasladaron en mis resultados», apuntó en su sitio oficial, en donde destacó que ahora se divierte con sus hijos jugando al fútbol sin sentir esas puntadas molestas.Tiger tiene la casa en orden porque ve crecer felices a los pequeños Sam Alexis y Charlie Axel, progresa su relación con su novia, la esquiadora Lindsey Vonn, y se cristalizan muchos de sus diseños de canchas por el mundo. Incluso, le produjo una enorme alegría que su sobrina Cheyenne Woods haya logrado la tarjeta para el LPGA Tour en 2015.Su vida personal le trae satisfacciones, pero la coyuntura lo obligó a encontrar soluciones para su juego, después de un año en que su mejor ubicación en un torneo fue un 25° puesto, además de derrumbarse del N° 1 al 30° lugar del ranking que ocupa hoy. ¿Y cuál es la llave para emprender el cambio? Su swing.Luego de su separación del coach Sean Foley, Tiger encontró en Chris Como al asistente que lo devuelve a sus orígenes golfísticos, cuando irrumpió con autoridad en su etapa de junior y brilló en sus primeros años como profesional, con el gran impacto del Masters 97. Trabajan juntos desde hace un mes y ya desempolvaron la videocasetera para analizar en VHS su ejecución de golpes de hace casi 20 años. «Fue interesante ver cómo era mi swing en mi época de junior y cuánta fuerza podía generar aún siendo muy delgado. ¿Cómo hacía para generar tanto poder? Eso es algo que estamos tratando de recobrar», apuntó Tiger, que este año se despidió del PGA Tour tras fallar el corte en el PGA Championship de Valhalla.La apuesta de Tiger encierra sus riesgos porque Chris Como no es un coach convencional del estilo de Butch Harmon, Hank Hankey o Foley, sino un consultor que pasó años realizando estudios de biomecánica sobre un sinnúmero de jugadores. Tímido hasta la médula, de perfil muy bajo, el fuerte de Como no es la estrategia ni imparte un método específico; lo suyo es la adaptación. «Hace que le pegues consistente a la pelota. Su trabajo se basa en el estudio del cuerpo, la nutrición, la biomecánica del golpe y, sobre todo, en escuchar las necesidades del jugador», describe el sudafricano Trevor Immelman, campeón del Masters 2008 y uno de sus dirigidos.Aseguran que el nuevo gurú de Tiger es un «pensador devenido en profesor». Que halla la manera de que las piezas encastren con su observación, y sólo entonces extrae el máximo potencial del jugador. «Tenía este plan en la cabeza para ver dónde quería ir y cómo quería que fuese mi swing, a partir de lo que surgía de mi cuerpo y de mi juego. Sólo tenía que alinearme con una persona que sintiera lo mismo y Chris encaja perfecto», opinó el californiano, nombrado mejor jugador del PGA Tour en 2013 luego de sus cinco títulos, pero que en 2014 se hundió jaqueado por las lesiones. «Ésta fue una de mis temporadas más frustrantes», reconoció.Será interesante comprobar en 2015 cómo funciona este volver a las fuentes que le propone el nuevo asistente a Tiger, y cuánta tolerancia habrá en pos de obtener resultados rápidamente. Porque el astro también sabe que las hojas del almanaque vuelan: «Cuando era más joven, mi pelota andaba 290 yardas por el aire y era una distancia importante. Ahora, Bubba Watson y Dustin Johnson llegan a 325, yo no puedo pegar tanto como ellos».Fuente: canchallena.lanacion.com.ar