Morales admitió que la debilidad y amenaza de su Gobierno son la división “de las fuerzas sociales” y los intereses personales de asambleístas del MAS.
Evento: Evo Morales en el acto de homenaje a las víctimas de las dictaduras, ayer
La Prensa
Criterio: El analista Carlos Cordero dice que esa debilidad puede ser aprovechada por la derecha a mediano plazo.
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El presidente Evo Morales admitió ayer que la debilidad y amenaza de su Gobierno son la división “de las fuerzas sociales”, los intereses personales de asambleístas del MAS en los gobiernos departamentales y la intromisión de agentes externos en los movimientos sociales.
El Jefe de Estado aludió ayer a la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) después de que se alejara del Movimiento Al Socialismo (MAS) debido a las discrepancias sobre los alcances de la autonomía indígena reguladas en la Ley Marco de Autonomías.
Deben unirse, dijo Morales, “las fuerzas sociales con los partidos de izquierda y con muchas personalidades”.
“A veces siempre cuesta unirnos, es un nuevo modelo de cómo hacer política, convertir la política como la ciencia de servicio, de sacrificio de esfuerzo para el pueblo”.
En otro momento de su alocución criticó la reticencia de profesionales e intelectuales que fueron invitados a formar parte de la estructura del Órgano Ejecutivo y que, según dijo, por intereses personales o económicos declinaron su oferta.
“Todavía (no puedo) entender, (cuando) un senador renuncia a su curul, algunos funcionarios no me aceptan, intelectuales, profesionales, no me aceptan ser ministros ni viceministros”.
Para el analista Carlos Cordero, las afirmaciones de Morales son una señal de que existe un desgaste en el ejercicio del Gobierno del Movimiento Al Socialismo que puede ser visto “como debilidad” por la oposición política en el mediano plazo.
“Hay profesionales que han ingresado al Gobierno y han salido malparados, sobre todo profesionales cruceños, como en el área de hidrocarburos”.
Cordero explicó que tras un periodo de gestión el MAS ha sido “ingrato con ellos”, como la ex ministra de Salud Sonia Polo o la ex ministra de Defensa Legal del Estado Cecilia Rocabado.
La ministra de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción, Nardi Suxo, presentó una querella contra Polo por una ampliación de la licencia de funcionamiento a la empresa de juegos de azar Lotex y acusó a Rocabado de favorecer a la transnacional Eurotelecom International (ETI) en la demanda contra Bolivia por no haber cumplido con un plan de inversiones tras la nacionalización de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel).
Respecto de las contradicciones con los asambleístas departamentales de su partido, Morales dijo: “Tenemos algunos problemas con algunos asambleístas departamentales (…) Yo siento (en) algunos compañeros mucha ambición (…) Piensan que entrar a la política, como autoridad electa o designada, pero si no te vas a beneficiar económicamente, (no) le conviene, se va”.
Cordero explicó que esos incidentes se deben a que en el denominado “proceso de transformación del Estado” se han incrementado los actores políticos dentro del MAS.
“No se puede tener un control absoluto respecto de ellos y siempre afloran intereses personales”.
Morales añadió que otra de las amenazas a su Gobierno son los “agentes externos”, en referencia a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), entidad a la que el Ejecutivo pretende expulsar una vez que se tenga pruebas concretas de injerencia política. “Hay gente entrista, se mete para confundir a la población y dividir. Si ese proceso fracasa sólo puede fracasar por problemas internos o entristas que tratan de confundir”.