El 28 de abril, Daroca había instruido a los altos cargos ejecutivos de YPFB poner sus puestos a disposición con el fin de ser sometidos a una evaluación técnica.
A cuatro días de cumplirse dos meses desde que los funcionarios jerárquicos pusieran sus cargos a disposición, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) designó a sus nuevos gerentes y a los responsables de las empresas subsidiarias, quienes tienen la misión de desarrollar el sector hidrocarburífero.
El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, informó que los cambios empezaron hace 20 días y aseguró que se trata de personal con un alto perfil técnico.
Abel Villegas está al frente de YPFB Chaco, mientras que Kathia Dierich asumió en YPFB Transporte; Alberto Landívar, en YPFB Logística y Andrés Brockmann, en YPFB Andina.
“Ellos constituyen un elemento fundamental para el desarrollo de YPFB Corporación porque nuestras empresas subsidiarias son nuestros brazos operativos; son la musculatura de YPFB que va a mover el Upstream, en cuanto a las empresas Chaco y Andina, el Midstream, en cuanto a transporte a la cabeza de Kathia Dierich, y el tema del abastecimiento y la logística, a la cabeza de Alberto Landívar con YPFB Logística”, destacó.
Mientras en YPFB Corporación se nombró a Sergio Nieva como gerente de Importaciones y Productos Derivados; a Daniel Puchal como nuevo director Legal Corporativo; y a Víctor Hugo Blacutt como vicepresidente Nacional de Operaciones. El nuevo gerente de Talento Humano es Fernando Almanza y el de Contrataciones, Juan Pablo Saavedra.
“Son parte de un nuevo equipo renovado de profesionales de muy alto nivel”, destacó.
El 28 de abril, Daroca había instruido a los altos cargos ejecutivos de YPFB poner sus puestos a disposición con el fin de ser sometidos a una evaluación técnica. La medida formó parte de una reforma de la petrolera estatal orientada a la eficiencia, modernización y austeridad.
Los operativos antibloqueo son ejecutados con el acompañamiento de maquinaria pesada para levantar los promontorios de tierra y piedra con la que fueron bloqueados varios tramos
Contingentes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Boliviana lograron despejar los bloqueos y consolidar la libre transitabilidad en las carreteras entre La Paz y Desaguadero, y La Paz y Oruro, las cuales estuvieron cerradas desde hace más de 50 días. Hubo cierta resistencia que fue neutralizada con agentes químicos en la vía hacia Desaguadero, y se dejó resguardo militar en este y otros puntos estratégicos.
Desde la ciudad de Oruro, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó sobre los resultados de los operativos antibloqueo. Estas acciones se ejecutan en función de una planificación y programación en el marco del estado de excepción, dispuesto la madrugada del sábado ante un conflicto que se extendió por más de 50 días en diferentes tramos carreteros.
“Esto es realmente una victoria de la gente. Hemos encontrado algunas personas en el camino que decían que estaban paradas como 50 días; una persona nos dio ese dato, otra nos dijo 45 días. Pasaban los camiones y cisternas tocando bocinas; hemos visto alegría, personas victoriosas después de haber sufrido tanto tiempo este tipo de bloqueos”, explicó.
Grupos afines a Evo Morales, campesinos y afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) llevaron adelante esta extrema medida de presión que se extendió por más de 50 días en diferentes carreteras, y que tuvo su epicentro en las ciudades de El Alto y La Paz, las cuales quedaron aisladas e impedidas de recibir un abastecimiento normal de alimentos, combustible e insumos médicos.
La noche del viernes, el Gobierno y la dirigencia cobista firmaron un acuerdo y se marginaron de la medida de presión que, en un principio, exigía la dimisión del presidente Rodrigo Paz. La madrugada del sábado se declaró el estado de excepción con la finalidad de despejar las vías y restablecer los derechos de la mayoría de la población.
La tarde de este domingo se confirmó el desbloqueo y la consolidación de la transitabilidad en las carreteras La Paz-Oruro y La Paz-Desaguadero. El ministro Justiniano estuvo personalmente en el operativo de desbloqueo entre La Paz y Oruro con un importante contingente policial-militar y maquinaria pesada, la cual levantaba, a medida que avanzaba, los promontorios de tierra y piedras puestos sobre la plataforma.
“Estamos trabajando, pero como Gobierno, como Fuerzas Armadas y Policía Boliviana, estamos haciendo ese trabajo de limpieza. Si nos pueden ayudar los municipios que están en las zonas donde había bloqueos, mucho mejor; con las maquinarias que puedan tener y que nos puedan colaborar”, consideró Justiniano en conferencia de prensa en Oruro.
No hubo mayores problemas en los desbloqueos, excepto una momentánea y débil resistencia en un punto hacia Desaguadero —carretera clave de importación y exportación—, lo que obligó al uso de agentes químicos y a mantener un contingente militar para evitar que se reanuden las protestas. Según datos oficiales, desde Desaguadero ya ingresaron 80 cisternas con diésel y 20 con gasolina.
“Entonces, La Paz vuelve a tener abastecimiento; el país vuelve a tener abastecimiento de alimentos, de medicina, de combustibles. Otra vez volvemos a la normalidad, vamos a volver a trabajar, los muchachos van a ir a la escuela, los profesores van a poder enseñar”, afirmó el ministro.
Sin embargo, dejó también establecido que el Gobierno mantiene la apertura al diálogo con diferentes sectores que tengan demandas legítimas y alejadas de las consignas políticas, en alusión a la dirigencia campesina de La Paz que aún mantiene un estado de alerta.
“Tenemos todo un conjunto de ministros y la dirección de nuestro presidente Rodrigo Paz Pereira de que tenemos que continuar con el diálogo y solucionando los problemas de Bolivia, pero ahora se hace más fácil porque se acaban los bloqueos”, insistió, y aclaró que el desbloqueo se realiza en función de una planificación y de manera progresiva.