Medios revelan que en Bolivia opera el Comando Vermelho


Narcotráfico: El Ministerio uruguayo del Interior asegura que José Paulo Vieira de Mello, vinculado al cartel carioca, pretendía traficar cocaína desde el país a Brasil.

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PERITAJE. Policías e investigadores realizan el 19 de mayo una inspección a los vehículos de la balacera.



La Prensa

El arresto del narcotraficante brasileño José Paulo Vieira de Mello (41), el pasado sábado 5 en Uruguay, puso en evidencia, según la prensa extranjera, que el cartel Comando Vermelho (Rojo), de Río de Janeiro, opera en el territorio nacional. Se trata del segundo grupo de estas características en Bolivia, pues el 11 de abril pasado, el principal asesor de Lula exteriorizó sus sospechas de que el Primer Comando de la Capital (PCC) actúa en el país.

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De acuerdo con la página electrónica de la Voz de América en español, el Ministerio uruguayo del Interior confirmó que el brasileño “tenía intenciones de radicarse definitivamente en el país y desde ahí crear una base de operaciones para traficar cocaína desde Bolivia y Paraguay hacia Brasil”.

Según el diario El País, de Montevideo, “fuentes de la investigación revelaron que Vieira de Mello es un hombre de confianza del capo del célebre Comando Vermelho, el narcotraficante Fernandinho Beira Mar”.

Las publicaciones de la prensa internacional dan cuenta de que Vieira de Mello, alias “Paulo Seco”, se escondió sucesivamente en Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay, donde fue capturado y encarcelado junto a su esposa de nacionalidad paraguaya, sus tres hijos y una empleada doméstica boliviana, quienes quedaron en libertad.

Esos informes dan cuenta de que el brasileño era buscado por la unidad antidrogas en Bolivia, pero hecha la consulta ayer a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), sus portavoces indicaron que esperan contar hoy con un detalle oficial.

En entrevista exclusiva concedida a La Prensa, Marco Aurelio García, principal asesor de asuntos internacionales del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, admitió que “escuché información, pero no la tengo directa, pero se rumorea que sí (que el PCC está en Bolivia). Sería en cierto modo comprensible, en la medida en que Bolivia puede ser, por una parte, una zona de producción, pero también es, seguramente, una zona de tránsito”.

Así, los dos principales carteles brasileños de la droga, el PCC, de San Pablo, y el Comando Vermelho, de Río, extendieron sus acciones hacia Bolivia.

Esa información se refuerza con las declaraciones efectuadas por el narco paraguayo Carlos Antonio Caballero, alias “Capilo”, detenido el 24 de diciembre del año pasado en la ciudad de Pedro Juan Caballero, en la frontera paraguayo-brasileña.

“Capilo” sostuvo que “antes de retornar a Paraguay estuve por Bolivia, en las zonas fronterizas, durante dos años”.

Caballero fue citado por Orlando Araujo, uno de los sospechosos de haber secuestrado al narcotraficante convicto boliviano William Rosales Suárez, en una declaración a los medios hecha el sábado pasado en Santa Cruz.

Según diarios cruceños, Araujo dijo que Rosales Suárez desertó del PCC para no pagar las cuotas de exportación de cocaína que cobra ese cartel y que secuestró el 6 de diciembre del año pasado al vendedor de autos David Céspedes Chávez, alias “Cocacho”, porque éste acopiaba el alcaloide para Carlos Antonio Caballero, quien derivaba el producto a sus cómplices paulistas.

Sin embargo, Carlos Fernández, abogado defensor de Araujo, negó que su cliente hubiera formulado tales declaraciones, en tanto que Víctor Camacho Ochoa, otro de los representantes legales del ex policía actualmente recluido en Palmasola, anunció que Araujo convocará en los siguientes días a una conferencia de prensa sobre el tema.

“Mi representado está tranquilo, sabe que Rosales Suárez está vivo y que él tramó todo esto porque estaba cercado por la FELCN y la banda rival. La mafia no le iba a perdonar las cosas que hizo”.

El jurista aseguró que Araujo no estuvo en el camino de San Ramón a Ascensión de Guarayos el pasado 14 de mayo, cuando Rosales Suárez fue secuestrado y seis de sus acompañantes, entre ellos tres guardaespaldas serbios, fueron asesinados.

Para destacar

William Rosales Suárez permanece desaparecido desde el pasado viernes 14 de mayo, hace 26 días.

El narcotraficante fue interceptado por un comando en la carretera que une San Ramón con Ascensión en la Chiquitania.