Autorizan envío de 4.500 nuevas garrafas al mercado cruceño


La estatal YPFB busca garantizar el abastecimiento seguro de GLP.

Autorizan envío de 4.500 nuevas garrafas al mercado cruceño

Garrafas de GLP para el mercado cruceño

 



 Fuente: El Deber

 

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Con el objetivo de fortalecer el abastecimiento, mejorar la seguridad y garantizar la calidad de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en el departamento de Santa Cruz, la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) autorizó el envío de 4.500 nuevas garrafas de GLP a la región cruceña.

El gerente de Comercialización de YPFB, Nelson Mendoza, agregó que con estos despachos se busca garantizar el abastecimiento de GLP antes de la llegada del invierno.

Autorizan envío de 4.500 nuevas garrafas al mercado cruceño

 

“La dosificación contempla el envío de nuevas garrafas provenientes de distintos Distritos Comerciales. Hasta el momento ya se han despachado 1.107 unidades, lo que permitirá garantizar el abastecimiento de GLP antes de la llegada del invierno”, afirmó Mendoza.

 

Autorizan envío de 4.500 nuevas garrafas al mercado cruceño

 

Además del ingreso de garrafas nuevas, YPFB informó que mantiene un envío mensual regular de garrafas recalificadas y reparadas. Esta estrategia permite reemplazar de forma progresiva las unidades que se encuentran en mal estado en el departamento, optimizando la calidad del servicio y la seguridad de los usuarios, aseguraron.

Las plantas de engarrafado de YPFB realizan de manera continua procesos de inspección, reparación y recalificación de garrafas de 10 kilos. Cada cilindro es sometido a una revisión minuciosa: las unidades defectuosas son retiradas del circuito y reemplazadas por garrafas en óptimas condiciones entregadas por las distribuidoras y la propia empresa estatal.

Finalmente, desde la estatal hidrocarburífera recordaron que, de acuerdo con la normativa boliviana, las garrafas tienen una vida útil de diez años. Cumplido ese período, deben ser recalificadas o, en caso de no cumplir los estándares de seguridad, son retiradas definitivamente del mercado e inutilizadas para su posterior remate como chatarra.