«Ahora se viene la crisis del GLP, necesitamos urgente una Ley de Hidrocarburos», advierte el exministro Ríos


Mencionó que la garrafa de GLP de 10 kilogramos subvencionada cuesta a Bs 22,50 en el mercado interno, cuando su valor en países vecinos está entre Bs 130 y Bs 140, diferencia que motiva el contrabando hacia las fronteras.

 

 



eju.tv / Video: Gigavisión

El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, advirtió este lunes que Bolivia puede enfrentar una crisis en el abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP), debido a la caída de la producción nacional y al mantenimiento de un esquema de subsidios, del que señala que ya no es sostenible. En ese contexto, sugiere al Gobierno nacional impulsar con urgencia una nueva Ley de Hidrocarburos para atraer inversiones y evitar un mayor deterioro del sector energético.

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«Hemos perdido nuestra condición de país exportador y nos hemos convertido en un país importador de diésel y gasolina. Como vengo diciendo desde hace un par de años, entre 2025 y 2026 íbamos a comenzar a tener cierta escasez de GLP. Creo que ese puede ser el aspecto que está ocurriendo ahora. Es posible que se haya agotado el stock y ahora le toque el turno al GLP. Las curvas de oferta y demanda de GLP se cruzaban este 2026, y es posible que eso sea lo que está comenzando a ocurrir», afirmó Ríos en una entrevista, al señalar que la escasez del combustible ya fue advertida  hace meses atrás.

Por ejemplo, mencionó que una garrafa de GLP de 10 kilogramos tiene un precio subvencionado de Bs 22,50 en el mercado interno, cuando su valor real en países vecinos oscila entre Bs 130 y Bs 140, diferencia que, según dijo, incentiva el contrabando hacia las fronteras.

A principios de este año, el Gobierno también reconoció que el GLP es desviado de manera ilegal, principalmente hacia Perú, donde su precio llega a cuadruplicar el valor que tiene en Bolivia. El país produce un promedio de 152.000 garrafas de GLP por día para abastecer el mercado interno.

Frente a este panorama, Ríos planteó tres medidas urgentes: eliminar gradualmente los subsidios a los combustibles, aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos junto con una nueva Ley de Electricidad para atraer inversión privada y ejecutar una profunda reestructuración de YPFB y ENDE.

«Existe una elevadísima subvención. Por eso le pido a la población boliviana y también al gobierno del presidente Rodrigo Paz que tome tres medidas urgentes, no solo para el diésel, la gasolina y el GLP, sino también para el gas natural, que vamos a comenzar a importar a partir de 2029. Necesitamos terminar de eliminar los subsidios. Inevitablemente. En Cuba subvencionaban todo y hoy tienen una crisis energética; hay gente que pasa varios días sin electricidad en sus casas», consideró.

Finalmente, el exministro insistió en que el modelo actual «no funciona» y calificó a YPFB como «una bomba de tiempo» debido a las dificultades financieras y logísticas que enfrenta para garantizar el abastecimiento de combustibles en el país.