Roxana Forteza considera que la respuesta de los organismos internacionales llegó cuando el conflicto ya había concluido y sostiene que Bolivia no logró explicar al mundo la magnitud de la crisis provocada por más de 50 días de bloqueos.
eju.tv / Video: LHP
La analista internacional Roxana Forteza afirmó que la comunidad internacional no alcanzó a comprender la dimensión de la crisis que atravesó Bolivia durante los más de 50 días de bloqueos y consideró que el país desaprovechó la oportunidad de explicar oportunamente lo que ocurría ante los principales organismos y actores internacionales.
Durante una entrevista con La Hora Pico de eju.tv, Forteza señaló que, si bien el reciente respaldo expresado por 14 países a la institucionalidad democrática boliviana constituye una señal positiva, ese apoyo debió producirse mientras el conflicto estaba en pleno desarrollo y no una vez superada la etapa más crítica.
“Es importante ese apoyo, pero evidentemente creo que no acompañó a la comunidad boliviana en todos estos cincuenta y tres días que para nosotros fueron miles de días”, afirmó.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Según la analista, durante ese periodo la comunidad internacional no llegó a dimensionar plenamente el impacto que tuvieron los bloqueos sobre la población, la economía y el funcionamiento del país.
“Esto debió externalizarse, transparentarse a una comunidad que no sabía lo que estaba pasando, no entendía probablemente el grado de rehén en el que estábamos los bolivianos, porque estábamos siendo rehenes de grupos beligerantes y bastante agresivos”, sostuvo.

Forteza consideró que esa situación evidenció debilidades para transmitir al exterior la magnitud de la crisis. “La comunidad internacional no ayudó a generar una visualización de lo que realmente estábamos viviendo los bolivianos”, manifestó.
En ese contexto, señaló que el país necesitaba una presencia más activa de sus representantes diplomáticos para explicar la situación en foros y organismos internacionales. “Esto se podía haber manejado con lobby fuerte a nivel internacional”, cuestionó.
La internacionalista sostuvo que la representación boliviana debía mantener una presencia permanente ante instancias como la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y otros organismos multilaterales con el objetivo de presentar la posición del país durante el conflicto.
“Nuestros embajadores tenían que estar en la OEA, tenían que estar ante la Comunidad Europea, tenían que estar ante los organismos internacionales denunciando lo que estaba ocurriendo en Bolivia”, afirmó.
Como conclusión, Forteza consideró que una estrategia internacional más activa habría contribuido a generar una mayor comprensión de la situación boliviana y a fortalecer el respaldo de la comunidad internacional durante los momentos más críticos de la crisis.
