Cámara Boliviana de Transporte señala que siete de cada diez unidades del transporte pesado están paradas por falta de diésel


El sector advierte que la escasez de diésel redujo drásticamente la capacidad operativa del transporte de carga, afectando el abastecimiento interno, las exportaciones y la logística nacional. La Cámara Boliviana de Transporte asegura que la situación ya compromete el funcionamiento de la cadena productiva.

eju.tv / Video: LHP

La Cámara Boliviana de Transporte (CBT) alertó que la prolongada escasez de diésel mantiene paralizadas siete de cada diez unidades del transporte pesado, una situación que, según el sector, comienza a repercutir no solo en la actividad transportista, sino también en el abastecimiento de productos, las exportaciones y el funcionamiento de la economía nacional.



El presidente de la entidad, Luis Áñez, explicó a La Hora Pico de eju.tv que actualmente apenas tres de cada diez camiones logran operar con regularidad, mientras el resto permanece inmovilizado a la espera de combustible, lo que limita la capacidad de movilizar alimentos, materias primas y mercancías hacia los mercados internos y los puntos de exportación.

«De cada diez unidades de transporte que utilizamos para llevar alimentos a los mercados y sacar nuestras exportaciones, siete están varadas esperando cargar combustible. Solo tres pueden trabajar. Un día hay combustible y otro día no. Así nadie puede sostener una actividad económica», afirmó.

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El máximo representante de CBT sostuvo que el problema ya supera el ámbito del transporte y comienza a afectar el conjunto de la cadena productiva, debido a que la falta de combustible dificulta el traslado de la producción agrícola, el abastecimiento de los centros urbanos y el cumplimiento de compromisos comerciales con mercados externos.

María Belén Mendivil, Luis Áñez de la CBT y Jorge Robles. Foto: captura de pantalla

El dirigente recordó que, además de la escasez de diésel, el sector continúa enfrentando las consecuencias de los 53 días de bloqueos, que ocasionaron retrasos en la logística nacional y pérdidas económicas para el transporte de carga.

«Pasamos 53 días rehenes de un bloqueo y ahora seguimos días y días esperando cargar combustible. Salimos de un problema para entrar en otro. Este panorama afecta a todo el país, porque sin transporte la economía no se mueve», manifestó.

Asimismo, señaló que las dificultades también alcanzan a las operaciones de comercio exterior, debido a las demoras registradas en pasos fronterizos hacia Chile, situación que incrementa los tiempos de tránsito para las exportaciones bolivianas.

Áñez advirtió que la falta de combustible genera un efecto en cadena que termina repercutiendo en los costos logísticos, el abastecimiento de los mercados y el precio final de los productos.

«El combustible es el motor que mueve toda la economía. Si no hay combustible, el productor no puede sacar sus productos, el transporte no puede distribuirlos y toda la cadena comienza a resentirse. Eso termina afectando a todos los bolivianos», afirmó.

La Cámara Boliviana de Transporte pidió al Gobierno adoptar medidas que permitan normalizar el abastecimiento de diésel y garantizar la continuidad de las operaciones logísticas, al considerar que el funcionamiento del transporte constituye un componente esencial para la recuperación económica del país.