El sector advierte que más del 60% de las operaciones de varias empresas permanece afectado por la escasez de diésel, los problemas logísticos y la incertidumbre cambiaria. Observan que el Gobierno aún no los convoque.
eju.tv / Video: Prensa Caneb
La Cámara Nacional de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Bolivia (Caneb) se declaró este viernes en estado de emergencia y solicitó una reunión urgente con el presidente Rodrigo Paz para abordar la crisis que, según el sector, afecta al comercio exterior boliviano y que ya provocó pérdidas superiores a los 1.100 millones de dólares tras los 53 días de bloqueos registrados en el país, entre mayo y junio pasado.
La determinación fue asumida durante la reunión ordinaria de Directorio realizada en Cochabamba, con la participación de los presidentes de las cámaras de exportadores de todo el país. Al concluir el encuentro, el presidente de la Caneb, Oswaldo Barriga, anunció el envío de una carta al mandatario solicitando una reunión con carácter inmediato junto a los ministros de Desarrollo Productivo, de Economía, de Obras Públicas, de Hidrocarburos y de Minería, para analizar soluciones a los principales problemas que enfrenta el sector.
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Barriga afirmó que, pese a la magnitud de las pérdidas ocasionadas por los conflictos sociales, el Gobierno aún no convocó al sector exportador para evaluar las consecuencias económicas. «No hemos tenido hasta el momento una sola reunión con los ministros para analizar la situación posterior a los bloqueos. Después de 53 días de conflictos y más de 1.100 millones de dólares en pérdidas para el sector exportador, lo mínimo que esperamos es ser escuchados», sostuvo.
El presidente de la Caneb recordó que las exportaciones generan entre 6.000 y 7.000 millones de dólares anuales para Bolivia, recursos que contribuyen al ingreso de divisas, la creación de empleo y la inversión privada, por lo que pidió que la actividad exportadora sea considerada una prioridad dentro de la agenda económica del Gobierno.
Entre los principales factores que motivaron la declaratoria de emergencia, es: la persistente escasez de diésel, situación que mantiene paralizadas más del 60% de las operaciones de numerosas empresas exportadoras, además del deterioro de la logística nacional ocasionado por los bloqueos. Además, que las carreteras, pasos fronterizos y puertos continúan registrando dificultades operativas que retrasan el despacho de mercancías y elevan significativamente los costos de exportación, afectando la competitividad de las empresas bolivianas.
Otro de los temas expuestos fue la incertidumbre generada por el comportamiento del tipo de cambio. La entidad señaló que diversos servicios logísticos, portuarios y administrativos continúan calculándose bajo parámetros que incrementan los costos para el sector, por lo que pidió una coordinación inmediata con las instituciones públicas competentes.
Asimismo, expresó preocupación por la falta de respuestas de entidades como el Senarecom, el Senavex y la Aduana Nacional, frente a las dificultades que enfrenta el comercio exterior.
El Directorio también expresó preocupación por el lento avance del proceso de adecuación normativa para la incorporación plena de Bolivia al Mercosur. Según Barriga, el país aún debe armonizar más de 70 leyes y cerca de 300 normas y decretos para cumplir los compromisos asumidos.
