Demeure insistió en que el objetivo del análisis no es solo advertir sobre la gravedad de los números, sino exigir al Gobierno que tome medidas inmediatas para frenar el deterioro económico.
eju.tv / Video: Radio Fides
El presidente de la Federación de Empresas Privadas de Cochabamba (FEPC), Juan Pablo Demeure, proyectó hoy (15) que la inflación alcanzará el 25% durante el primer semestre del año y lo atribuyó al impacto de los bloqueos, la crisis en el abastecimiento de combustibles y la escasez de dólares. Según el reporte empresarial, Bolivia acumuló 83 días de interrupciones en carreteras y una afectación económica de más de 15.790 millones de bolivianos, lo que anticipa una contracción del PIB nacional del 3,95%.
“Nosotros con estos índices estamos proyectando un 25%. Es una inflación alta, pero como decíamos, lo que pretendemos con este análisis es poner a la luz los números que hemos tenido, que todos sabemos que se han acentuado mucho los números negativos en los últimos dos meses, mayo y junio, por el conflicto social que hemos vivido, y que en función a estas proyecciones más bien se puedan tomar medidas inmediatas”, enfatizó Demeure en conferencia de prensa.

El dirigente empresarial explicó que el PIB departamental de Cochabamba se contraería en un 4,15%, y que la industria manufacturera disminuiría un 6%, mientras que el sector de transporte y comunicaciones registraría una contracción del 7%. A pesar de la caída, Cochabamba conservaría la tercera participación en la economía boliviana con el 16,4% del PIB nacional, lo que evidencia que el impacto de la crisis es generalizado y no se limita a una sola región.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El reporte de la FEPC destaca que las restricciones en el abastecimiento de combustibles, la escasez de divisas, la caída de la inversión y la pérdida de conectividad han sido los principales factores que explican la trayectoria contractiva de la economía nacional.
La acumulación de 83 días de interrupciones en carreteras troncales e interdepartamentales generó un daño estimado en 15.790 millones de bolivianos, afectando especialmente a sectores como el transporte, la industria y el comercio.
Demeure insistió en que el objetivo del análisis no es solo advertir sobre la gravedad de los números, sino exigir al Gobierno que tome medidas inmediatas para frenar el deterioro económico.
“Esperamos que estas proyecciones sirvan para generar acciones concretas que eviten que la inflación siga comiendo el poder adquisitivo de las familias y que el país caiga en una recesión más profunda”, concluyó el dirigente, en un llamado urgente a la acción estatal frente a una crisis que ya muestra sus efectos más severos en los últimos dos meses.