«Bolivia está viviendo una economía de guerra y la recuperación será lenta», advierte experto


El economista Fernando Romero aseguró que las pérdidas se acercan al 5% del PIB y que los efectos del daño causado por la COB, los campesinos y el evismo serán peores a los de la pandemia.

eju.tv / Video: RTP



El economista Fernando Romero afirmó este viernes que Bolivia vive una «economía de guerra» que tendrá una recuperación lenta, por la que no podrá prescindir de organismos internacionales para superar la crisis.

«Estamos viviendo una economía de guerra, es una situación muy compleja en la que no se debería acceder a presiones políticas o ideológicas, el camino más factible debería ser —y no es porque sea la mejor opción sino porque es de las pocas que tenemos—, recurrir al Fondo Monetario Internacional», explicó.

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Con esta jornada, la COB, los campesinos Túpac Katari y los evistas cumplen 50 días de bloqueos de caminos y estrangulamiento a la economía cuyos daños se aproximan al 5% del Producto Interno Bruto (PIB).

«Algo que preocupa más allá del daño económico es que tomará más de un año volver a una cierta regularidad, eso sin contar el tiempo que nos tomará recuperar la confianza de los mercados internacionales y nada garantiza que en tres meses ellos vuelvan de nuevo a las calles», indicó el economista.

En el pliego de «pacificación» de la COB, la organización exige al Gobierno no acudir a financiamiento externo del FMI y demanda que su dirigencia tenga el «derecho al veto» de cualquier ley que se busque aprobar.

«Estamos en una situación peor a la que vivimos en la pandemia, cuando la producción y la comercialización de bienes y servicios por lo menos era regular, no había impedimento para que el mercado tenga cierto funcionamiento, ahora hay un daño económico que debe estar cerca de los 3.000 millones de dólares, que va a generar mayor recesión económica y pobreza», advirtió Romero.

El conflicto se mantiene sin solución y el economista sostiene que se debe tratar de equilibrar las finanzas con financiamiento externo para tener algo de solvencia y así impulsar un nuevo modelo cambiario.

«Se deberían fortalecer las reservas internacionales vía exportación de productos no tradicionales, atracción de la inversión extranjera y la obtención de créditos de organismos multilaterales alternativos, además del FMI», detalló.